Podríamos definir como colonias felinas todos aquellos gatos que conviven en grupos en la calle. El origen del gato de colonia pertenece a la especie felina doméstica, por lo que está mal aplicado el término de gatos salvajes. Otros términos aceptados serían gato feral, gato urbano, gato no sociable o términos similares.

Entonces la pregunta que viene a continuación se hace sola ¿de dónde provienen los gatos callejeros?

En su origen (y aquí tenemos que tirar varios miles de años atrás) eran domésticos, pero en la actualidad básicamente son por tres razones:

Gatos abandonados

Este es uno de los principales caballos de batalla. Lo que empieza siendo una adorable bolita de peluche con esponjosas patitas, se convierte en pocos meses en un gato adulto con cuchillas en esas mismas patitas y con su carácter, su personalidad y su “a mi no me mires con esa cara que te doy” cuando no quieren que les molesten. Quien adopta un gato está aceptando una responsabilidad y metiendo en su casa un animal que le va a acompañar durante los próximos 13-15 años.

No es algo que se puede devolver (al igual que un perro) tienen sentimientos y responden a estímulos y sufren. Piénsalo bien antes de dar el paso, y si no estás seguro/a adopta una tortuga. Pero que sea de madera, no vaya a acabar en el río.

 

Gatos perdidos

A pesar de lo que se piensa, los gatos también pueden perderse. Los gatos son curiosos por naturaleza y si vives en una casa, es posible que quiera inspeccionar su entorno y reconocer el territorio. En estas situaciones se recomienda encarecidamente esterilizarlos para evitar camadas no deseadas y que, de una manera u otra acaben en la calle. Si bien la esterilización de tu mascota no es obligatoria, recomendamos hacerlo ya que disminuye la agresividad, el marcaje, el celo (y con ello las fugas de casa) las enfermedades de tipo infección urinaria, cáncer testicular y el cáncer de mama

Lo que si es obligatorio, es la identificación mediante microchip por implante subcutáneo.

 

Gatos nacidos en la calle

Estos últimos son los de más difícil socialización, ya que su entorno natural es la calle y la nula relación con los humanos hacen que sea un animal poco accesible. Se estima que hasta los tres meses, un gato nacido en la calle se puede socializar fácilmente. A partir de esa edad ya resulta muy complicado por no decir imposible ya que su auténtico hogar es la calle y meterlo entre cuatro paredes, lo estresaría más.

Aunque cabe decir que hay excepciones y en nuestra página verás muchos de ellos, pero depende en gran medida de su carácter y su experiencia anterior con otros humanos.