Hay mucha leyenda urbana detrás de los gatos y entre ellas, la de que son independientes, que no hacen caso, que solo quieren mimos cuando les interesa... Para empezar, son unos animales increíbles y muy inteligentes, pero mucha gente cae en el error de compararlo con un perro.

Para empezar, son unos animales con unas pautas de comportamiento totalmente diferentes, muy cariñosos y juguetones. Son capaces de comunicarse con sus dueños con infinidad de tonalidades diferentes para expresar una emoción o pedir algo. Si te gustan los perros, adopta un perro, si te gustan los gatos, adopta un gato. Si te gustan las pitones, adopta una pitón…pero luego no te quejes de que te abraza muy fuerte.

Los beneficios son innumerables:

  • Su ronroneo reduce el estrés
  • Tener un animal de compañía beneficia tu sistema inmunológico: Te recuperarás antes porque estará siempre a tu lado
  • Ayuda a recuperarte de un trauma emocional como la pérdida de un ser querido
  • Son animales muy limpios y no precisan sacarlos a pasear

¿Y por qué no dos?

Adoptar dos gatos a la vez tiene innumerables ventajas:

Menos problemas de mala conducta por aburrimiento

Un gato que pasa muchas horas solo puede aburrirse y desarrollar problemas de conducta: mordisquear, arañar muebles, orinar fuera del arenero...

Incremento de la actividad

Los gatos se estimularán mutuamente y permanecerán más activos

Socialmente más equilibrados

Su instinto depredador se canalizará de manera más adecuada, disminuyendo el comportamiento "agresivo" a la familia humana

Menor ansiedad

Se mostrará más tranquilo ante las ausencias de la familia (laborales, vacaciones) al tener un compañero. Será suficiente con que una persona se encargue de darles de comer y limpiar el arenero a diario

Evitamos las pautas de estrés al presentar otro animal en casa

Al ser una adopción conjunta, nos ahorramos las pautas de presentación al introducir un segundo gato en casa.