Antes de continuar, debe quedar claro que como entidad no tenemos un lugar físico para los animales rescatados. No tenemos espacio ni medios económicos para mantener un espacio o santuario, por lo que nos vemos obligados a acudir a casas de acogida.

Se podría definir como casa de acogida, el hogar de carácter temporal para aquellos animales que aún no han sido adoptados. Estos hogares son el primer contacto que tienen con humanos antes de pasar a la adopción definitiva bien por que aún no son aptos por estar en proceso de socialización, porque están recuperándose o convalecientes y necesitan tratamiento médico, o porque han sufrido malos tratos y deben pasar por un proceso de readaptación. O sencillamente, porque aún no han encontrado un hogar definitivo.

Ser casa de acogida es una experiencia maravillosa y muy gratificante, es unos de los pilares sobre los que se sostienen las asociaciones y que gracias a su contribución, nos permite seguir realizando nuestra labor. Uno de los principales problemas del colapso de las asociaciones animalistas es la de no disponer de casas de acogida.

¿Estas interesado/a en ser casa de acogida?

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